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Otra vez de mudanza

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En Colombia le decimos trasteo, porque es andar con los trastes de una casa a otra, pero he elegido hablar de mudanza por eso de que soy una mamá internacional. Pues sí, después de unos meses super agitados en los que he sido mamá, estudiante, esposa y demás… volvemos a Estados Unidos por diez meses.

Por julio y agosto seguiré en la locura de terminar mi carrera de derecho aquí en Canadá (a ver si algún día puedo volver a ejercer esa profesión que tanto amo), por supuesto seguiré siendo mamá e intentando ser esposa, digo intentando pues saqué muy mala nota en el curso de esposa ideal (digo lavar, planchar y demás). Afortunadamente El Esposo no espera eso de mi, sólo compañía y como decimos que hagamos equipo.

Ayyyy, pero como quiero ya quedarme quieta en un sólo lugar y dejar de ser una mujer nómada. Mi pobre muchachito, ojalá no llore tanto en el viaje de 6 o un poco mas de horas por carretera.

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Sintiéndome en casa en un lugar donde nunca lo imaginé…

webalfin en casa

Hoy volvimos a Canadá después de los dos meses en los States, y debo confesar que me siento en casa. Y eso que aún no estamos en nuestro apartamento pues vamos a pasar navidad con mis suegros. Pero luego de estos dos meses allá, la verdad espero que elmarido encuentre trabajo estable en Canadá, pues aunque hay mas oportunidades en Estados Unidos, me gusta mas aquí.

Es raro, pues lo más lógico para mí, hubiera sido pensar que mi casa era Colombia (mi país), pero pues mira que no, incluso en este tiempo estuvimos de visita donde mis papás y para mí es una visita. Pero es aquí donde estoy haciendo mi vida, es aquí en Canadá donde nació mi hijo, y es aquí donde me gustaría seguir viviendo.  No siempre es fácil, pues me da tristeza que mis papás y mi hermano no puedan ver el día a día de mi retoño, extraño mis amigas, me gustaría que mi hijo pudiera disfrutar lo bonito de la navidad colombiana…

Pero, el sentirme en casa en Canadá, me hace sentir aliviada conmigo misma.

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3 meses después

lactancia

 

Me siento contenta con la lactancia, hasta ahora todo ha ido bien y lo veo como un logro. En cuanto al sexo, poco a poco me voy sintiendo mejor con mi cuerpo, ya quepo en mis pantalones y aunque el frío hace que me acuerde de la herida porque me pica… voy aceptando que es una huella de esa personita que pasó por mi cuerpo… bueno y las otras huellas – estrías… ya que quedé como un acordeón.

Creo que lo difícil en este momento está siendo el estar lejos de todo. Me da tristeza que mi bebé crezca sin la compañía de mi familia, que mis papás y mi hermano sólo puedan verlo por skype y el pensar que el año entrante cuando vayamos a visitar, mi pequeño no sabrá quienes son ellos.  Son las consecuencias de vivir lejos, y me pone un poco triste.

Además, en este momento estamos en un tercer país. Hasta antes de navidad estaremos en Estados Unidos, porque el marido ganó una muy buena beca para hacer un postdoc en una universidad de muy buena reputación. Eso hace que me sienta aún mas sola, pues no tengo ni mi familia, ni la familia de él,  ni mis amigas de mi país, ni las amigas del país donde he vivido por dos años y medio…

Tampoco conozco como funciona aquí, ni de salud, ni de buses, el idioma lo hablo (aunque ese podría ser el lado positivo porque me obliga a hablar en inglés), pero es frustrante tener que aprender todo de nuevo. Hoy me desperté y estuve llorando durante toda la mañana, estaba muy sensible, quería saber cuanto pesa el bebé, llevarlo al médico aunque no está enfermo (afortunadamente).

Aquí tenemos el seguro de salud canadiense y en allá sólo se lleva al bebé al médico si está enfermo y a los dos meses y a los 4 para vacunas y ahí lo revisan…  Así que no hay razón para llevarlo, pues ya lo llevamos cuando tenía dos meses y a los 4 estaremos de nuevo en casa.

Bueno, finalmente me convencí que es más lo sola que me siento, todos los retos que se me presentan, unido a la incertidumbre de la vida que si pienso más en esto último, me dan ganas otra vez de llorar…

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Postpartum y el miedo al sexo

cuerpo

Aún estoy en la cuarentena, pero mi corazóndemelocotón (el esposo) tiene muchas ganas y está que cuenta los días, además que el médico nos dijo que por ser cesárea recomendaba no tener relaciones sexuales hasta después de dos meses…

Mejor para mí, pues ando un poco, muy desganada. Realmente en este momento mi cuerpo sólo lo quiero destinar a el piglet (cerdito) que es mi hijo. No me imagino a nadie más tocando mis senos, que se han convertido en una fuente de alimentación. Además, tengo la piel llena de estrías, la barriga flácida y los senos caídos.

Desde que el niño nació, me recojo el pelo con un elástico en lo alto de la cabeza, inclusive para dormir porque me da calor y no me dan ganas de hacer nada más por mi belleza… sólo me visto en función de darle pecho y aunque intento algunas veces maquillarme, cuando hay visitas o salgo de la casa, la verdad no me siento bonita.

El esposo me insiste que soy muy sexy e intenta cada argumento para convencerme, no le creo…

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Una cirugía con el mas bello de los resultados

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 Foto: Nadav Voloj Soffer

Luego de las lágrimas, llegaron las enfermeras y me prepararon para la cesárea. Los recuerdos que tengo se encuentran en una nebulosa, me dijeron que como ya tenía la epidural, la anestesia sería utilizando el canal que estaba abierto, me pusieron un gorro, bata.. o ya la tenía? y bueno me llevaron a la sala, en compañía de mi esposo, al que luego le pasaron vestido de cirugía para que se cambiara la ropa, le dijeron que primero me entraban a mi y luego lo llamarían a él, mientras me ponían la otra anestesia y me decían el nombre de la anestesista que estaría conmigo.

Mi esposo me tomó una foto en la cual intenté sonreir y llegaron por mi. Entramos a ese lugar con una lámpara gigante, me pusieron en cada uno de los brazos mas tubos, y me amarraron los brazos diciéndome que lo hacían para prevenir que los moviera durante la cirugía, mientras la anestesista me decía que si sentía algo durante el corte, le avisara para ella inyectarme mas anestesia… Luego llegó el médico y apareció mi esposo, todo pasaba rápido y yo estaba muy atemorizada.

(Lo de amarrarme los brazos, fué lo que más me impactó, me sentía como si me estuvieran crucificando).

Cuando me cortaron, sentí… y casi gritando le dije a la anestesista, empujaron mi vientre y escuché el llanto de mi bebé. Solté algunas lágrimas de pensar que estaba bien y que sus pulmones funcionaban, que el meconio en el líquido amniótico no lo había perjudicado, quería ver a mi esposo que estaba a mi lado derecho, pero al niño se lo llevaron a mi lado izquierdo y en medio de las enfermeras, quería ver algo de ese pequeño ser que había salido de mí.

Luego lo trajeron para mostrármelo y se fueron con él y con mi esposo, me dijeron que el bebé estaría con él, y yo me quedaría en la sala de observación por una hora más… Todo esto mientras me cosían y luego el médico me decía felicitaciones, yo le preguntaba de donde era porque hablábamos en español, el me respondió que argentino y luego se fué.

Esa hora de “recuperación” fué horrible, nunca había sentido tanta sed en mi vida, todo mi cuerpo me dolía, la espalda me dolió durante toda la cirugía, pero con tantas cosas ese dolor finalmente se me olvidó… en fín me sentía con el peor de los guayabos…

Finalmente, me llevaron a la habitación donde estaba mi esposo y el bebé… me mostraron como darle pecho… creo… ya no recuerdo, insisto, todo está en una nebulosa en la cual mi esposo me veía con ojitos de preocupación pero disimulándolo, mi bebé estaba ahí, me tomaba algo de tiempo y reflexión entender que ya no estaba embarazada y que ese pequeño ser que había en esa cuna, era mi hijo.

Poco a poco lo voy entendiendo… su mirada y sus gestos me lo recuerdan todos los días.

PD. Para escribir esta entrada, navegué en la internet comprendiendo como es una cesárea, asimilando que tuve preclampsiaque no soy menos mujer por no haber parido a mi hijo, y que el procedimiento fue necesario y urgente… tratando de salir de la nebulosa y aceptando.

He encontrado el trabajo de Ana Alvarez-Errecalde “Cesárea, más allá de la herida” y me siento reconfortada, pues todas las cosas que leía antes de tener a mi bebé, de parto consciente, parto natural y todo esto… me hacen sentir mal, pues me parece que somos muchas las que hemos tenido cesárea y no encuentro apoyo en esos espacios.

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El nacimiento de frijolito (II parte)

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Llegamos al hospital con la partera, ella nos ayudó con el ingreso, me presentan la enfermera de la noche y la médica interna encargada de mí.  Me explican que la tensión alta es inicio de preclampsia y que la solución a esta enfermedad es que mi bebé nazca, por lo tanto me tendrán que inducir el parto. Me comienzan a inyectar oxitocina, mientras tanto están monitoreando el corazón de mi bebé, mis contracciones y mi tensión.

Evidentemente mis contracciones fueron mas fuertes con el medicamento, mi esposo estuvo todo el tiempo al lado mío, me propusieron la bola de pilates, no ayudó mucho… me propusieron tomar un baño, fue el único momento en el cual me reí, luego volví a la cama, a estar con la oxitocina entrando por mi brazo, con los monitores del corazón del bebé, de mis contracciones y de la tensión…

Luego, la doctora vió mi dilatación, igual… 4 centímetros y algo… casi cinco?  me propuso romper aguas, ya que hasta ahora no lo había hecho, lo hizo y me informó que había salido con un poco de meconio… algo que me preocupó, pues había leído que puede ser perjudicial para el bebé.

En algún momento mi esposo me sugirió que pusiéramos música, en esos momentos me acompañó Totó la Momposina, cantar me ayudaba a sobrellevar las contracciones que cada vez se hacían mas fuertes…

Sin embargo… cuando acabó esta música, y sin poder usar las otras las técnicas que tenía preparadas para aliviar el dolor de las contracciones, como bailar, estar con mi pareja, cantar, tomar baños, tener un parto en el agua… hablé con las enfermeras y solicité la epidural, me daba mucho miedo esta inyección, pero en realidad el anestesista fue muy compasivo y casi ni sentí cuando me inyectó.

Mis sentimientos son contradictorios al respecto, pues por un lado a veces me siento culpable de no haber sido lo suficientemente valiente y no haber luchado un poco más… y por otro lado me digo que yo no soy masoquista y recuerdo lo que en ese momento pensé:  ya estoy en el hospital, ya todos mis planes de un parto sin medicamentos, armónico, mi parto de video youtube… se fué al bote de basura, así que… vamos con toda y por favor quiero la epidural!

Luego… ya no sentía nada!  Sabía que tenía contracciones porque el monitor lo decía. Así continuamos la noche… En la mañana llegó el nuevo médico, me miró y me dijo que tenía 4 y medio de dilatación, es decir… en 12 horas había dilatado medio centímetro!

Me explicó que ya habían hecho todo lo que había que hacer para inducir el parto, y que la única opción que quedaba era cesárea, así que me “recomendaba fuertemente” que firmara el consentimiento para que me la hicieran, que él iba a hacer una y que luego regresaría para hacer la mía. La verdad no me gustó para nada esta presión, además que cuando él llegó mi esposo no estaba y me sentí muy sola, pero también pensé que debía ser razonable, que el corazón de mi bebé latía de manera variable, que mi presión no bajaba, que ya me habían roto fuente y había salido con meconio… mejor dicho, que a pesar de su presión debía firmar, por el bien de mi bebé y el mío.

Cuando mi esposo llegó le comenté la situación y firmé.

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Frijolito ya nació! I parte

 

Pues sí señores y señoras, nació mi niño, nuestro niño! el 14 de agosto, pero como corresponde a una entrada como estas, a continuación contaré la historia:

Martes 12 de agosto durante el día: luego de la llegada de mis papás a visitarme estuvimos paseando un poco, fuimos al Parlamento, al museo de artes a ver una exposición que yo tenía muchas ganas de ver, nos subimos en un barco para atravesar el río, fuimos de nuevo a donde la partera… y los días pasaban, y yo cada vez que me soportaba menos el peso hasta que dije:  Bueno, pues será parir para que tengamos algo que hacer!

Martes 12 de agosto 7 pm:  Fuimos a comer al restaurante Tailandés que queda en la misma calle de nuestra casa, y pues como el domingo pasado había tenido contracciones luego de comer piña, pedí un curry con piña y coco, un poco picante. La mesera me dijo es picante… como diciendo estás segura que quieres contracciones?

Martes 12 de agosto 10 pm:  Y comienzan poco a poco las contracciones, recordando las indicaciones de las parteras, tomé una pastilla para dormir, pero no funcionó… y yo mientras entre la emoción de pensar que mi bebé ya casi llegaba y cruzando los dedos para que no se repitiera lo que pasó el domingo, que tuve contracciones por una media hora y luego pasaron para no volver.;

Miércoles 13 de agosto:  Y las contracciones continuaban… con el marido comenzamos a practicar lo aprendido, su apoyo fue muy lindo, me acordó de la música, bailábamos con cada contracción, mi sueño era que mi hijo naciera al ritmo de salsa.

Miércoles 13 de agosto 5pm: Cómo las contracciones eran cada vez mas seguidas, decidimos llamar a la partera, de tal manera que ella supiera que tal vez esa noche tendría un parto. Yo estaba muy emocionada. La partera llegó a nuestra casa a revisarme, me dijo que tenía 4 cm de dilatación y me tomó la tensión. La tensión estaba alta… me dijo que me recostara unos minutos a ver si me bajaba, lo intenté pero una contracción me hizo levantarme, la partera me tomó de nuevo la tensión y seguía alta.

Entonces, es cuando nos explica que respecto a la tensión alta no se pueden correr riesgos… que debo ser transferida al hospital.

En ese momento, todo lo que pensé fue en mi mamá y la historia de mi nacimiento… mi mamá tuvo preclampsia y estuvo dos semanas inconsciente, finalmente quedamos bien juntas… por eso, siempre y sobretodo durante el embarazo tuve el miedo de repetir la historia de mi mamá… en ese momento los fantasmas de esa historia se comenzaban a despertar…

Entonces, salimos el marido, la partera, y yo. Mis papás se quedaron viéndome desde el balcón…